Mortadelo y Filemón son los dos agentes secretos más valientes e insensatos de la T.I.A., una organización comandada por el Súper que lucha contra los ladrones, los ... Mortadelo y Filemón son los dos agentes secretos más valientes e insensatos de la T.I.A., una organización comandada por el Súper que lucha contra los ladrones, los terroristas y los corruptos. Con la ayuda del Profesor Bacterio, nuestros dos héroes urbanos intentarán imponer la fuerza de la justicia... aunque lo harán con unos métodos muy poco ortodoxos.
Llevado por sus instintos ofensivos, el dictador Bruteztrausen roba el Sulfato Atómico inventado por el profesor Bacterio, con el propósito de crear un ejército de gigantes y dom ... Llevado por sus instintos ofensivos, el dictador Bruteztrausen roba el Sulfato Atómico inventado por el profesor Bacterio, con el propósito de crear un ejército de gigantes y dominar el mundo. Nuestros intrépidos Mortadelo y Filemón llegan así a la belicosa República de Tirania con un único objetivo: recuperar y destruir tan peligroso líquido. Para ello deberán enfrentarse a un escarabajo pelotero gigante y al ejército del energúmeno Bruteztrausen, al que finalmente derrotarán con la inesperada ayuda de otro ejército de... ¡hormigas!
¿Qué puede hacerse contra un individuo que pone al servicio del mal sus fulminantes y terribles poderes hipnóticos? Mortadelo y Filemón se enfrentan ahora a Magin el Mago y sus n ... ¿Qué puede hacerse contra un individuo que pone al servicio del mal sus fulminantes y terribles poderes hipnóticos? Mortadelo y Filemón se enfrentan ahora a Magin el Mago y sus numerosos e imprevisibles trucos para no ser apresado y disfrutar del botín conseguido en su robo al Banco. Nada detiene a nuestros amigos, que deberán enfrentarse entre sí convertidos en luchadores agresivos o en perro y gato, al ser hipnotizados por el pérfido Magín. La dudosa ayuda del perro Lucas y la más eficaz de una percha-robot permitirán a Mortadelo y Filemón resolver finalmente el caso..., transformados en agresivos luchadores de los que el Super tratará de protegerse sin ningún éxito.
Una nueva agrupación subversiva aparece en la ciudad: La H.I.G.A. (Hermandad Insoportable de Gamberros Arrejuntados) que se dedican a la gamberrada por todo lo alto tratando de m ... Una nueva agrupación subversiva aparece en la ciudad: La H.I.G.A. (Hermandad Insoportable de Gamberros Arrejuntados) que se dedican a la gamberrada por todo lo alto tratando de minar las instituciones del país. Mortadelo y Filemón se ocupan diligentemente del caso, siendo ellos las principales víctimas de las ocurrentes gamberradas de la H.I.G.A., junto a Ofelia, y el Superintendente Vicente.
El Superintendente Vicente llama urgentemente a Mortadelo y Filemón a su despacho para que localicen y se apoderen cuanto antes del balón catastrófico, un balón hinchado con un g ... El Superintendente Vicente llama urgentemente a Mortadelo y Filemón a su despacho para que localicen y se apoderen cuanto antes del balón catastrófico, un balón hinchado con un gas bacteriológico especial que convierte en “burro” a quien lo aspira. Cumplidores y osados, Mortadelo y Filemón perseguirán el dichoso balón por todos los rincones de la ciudad y sus alrededores, llenando involuntariamente de burros los lugares más insospechados: el club de las damas de la alta alcurnia, campos de fútbol... hasta el mismo Super es repetidamente convertido en asno muy a su pesar.
Atendiendo la petición del Superintendente Vicente, el profesor Bacterio lleva a las oficinas de la T.I.A. una serie de inventos que convertirán a los agentes en supermanes: sard ... Atendiendo la petición del Superintendente Vicente, el profesor Bacterio lleva a las oficinas de la T.I.A. una serie de inventos que convertirán a los agentes en supermanes: sardinaman para desenvolverse bajo las aguas... Urracoman para surcar los aires..., Mulaman para tener una fuerza de no te menees... Mortadelo y Filemón reciben el arriesgado encargo de probar dichos artilugios, pese a su inicial y férrea resistencia.
Así, se verán convertidos en lombriznam, una especie de perforadora ambulante que puede moverse bajo tierra. O en cenizoman, para que nadie pueda atacarles pues a todos los que se les acerquen le traerán más desgracia que el D.D.T. a los mosquitos. Finalmente, convertidos en paquiderman, con objeto de dotarles de una pisada tremenda y demoledora, Mortadelo provocará una explosión horrorosa, y la T.I.A. con todo su personal, desaparecerá de su emplazamiento, para reaparecer del revés ante la residencia veraniega del príncipe Aki-Hito.
Una siniestra pandilla tiene preparada una serie de secuestros tremendos en la ciudad. El Super encarga a Mortadelo y Filemón la protección de las posibles víctimas y la detenció ... Una siniestra pandilla tiene preparada una serie de secuestros tremendos en la ciudad. El Super encarga a Mortadelo y Filemón la protección de las posibles víctimas y la detención de todos los miembros del grupo. De esta forma, nuestros agentes deberán evitar el secuestro del magnate Intermediariez, disfrazarse de mecánicos para impedir el secuestro de un avión y asistir como atletas a una competición deportiva para vigilar de cerca al campeón Cangurini. Ayudados por la suerte, Mortadelo y Filemón lograrán frustar los intentos de Joe el Víbora y sus secuaces, que se vengarán en la persona del Súper, dejándole prácticamente desintegrado por una bomba potentísima.
Cuando al Atlético Deportivo le clavan setenta y ocho goles en su propio campo y el árbitro le expulsa a nueve jugadores, el Superintendente Vicente comprende que se tienen que e ... Cuando al Atlético Deportivo le clavan setenta y ocho goles en su propio campo y el árbitro le expulsa a nueve jugadores, el Superintendente Vicente comprende que se tienen que enfrentar al bribón de Rodolfo Cobardino y su banda. En efecto, esos indeseables sobornan a todo quisqui para lograr sus turbios propósitos, en el mundillo del boxeo, de la construcción, de los muelles, del juego y de las carreras de caballos. La providencial intervención de los valerosos Mortadelo y Filemón servirá para desenmascarar a los culpables, consiguiendo que Cobardino y sus secuaces reciban su merecido.
La presencia del botones Sacarino en los sótanos del Diario de Noticias, frustra un atentado criminal con cartuchos de dinamita. Alarmado por la posibilidad de que atenten contra ... La presencia del botones Sacarino en los sótanos del Diario de Noticias, frustra un atentado criminal con cartuchos de dinamita. Alarmado por la posibilidad de que atenten contra Sacarino, único testigo de cargo, el optimista Super encomienda a Mortadelo y Filemón la custodia del botones y la captura del peligroso criminal. Los atolondrados pasos de Sacarino llevarán a nuestros agentes hasta la casa de su abuela – donde Filemón engullirá un tazón de chocolate que resulta ser un cemento rápido que deja su estómago duro como un cascote - , a un parque de atracciones – donde todos los golpes caen también sobre el desdichado Filemón- y, finalmente, a un zoológico – donde ambos escapan como pueden de la justificada ira de hipopótamos, cocodrilos y elefantes.
Al salir de una exposición canina, el profesor Bacterio es atacado por unos perros, que le dan mordiscos hasta bailotearle los dientes. Durante el ataque, alguno de los perros se ... Al salir de una exposición canina, el profesor Bacterio es atacado por unos perros, que le dan mordiscos hasta bailotearle los dientes. Durante el ataque, alguno de los perros se traga una cápsula atómica que llevaba el profesor en el bolsillo, convirtiéndose en una bomba atómica con patas. Los diligentes Mortadelo y Filemón reciben de su jefe el encargo de localizar a todos esos perros, haciéndoles tragar una morcilla química que neutralizará la cápsula atómica.
En la lista de los perros que tienen que buscar se encuentra un tal “Pulga”, que en lugar de ser un ridículo chihuahua es un tremendo bulldog, y el perro “Pichichi”, de la marquesa del Cebollón, un chucho de modales finos y delicados. Nuestros agentes conseguirán localizar a todos los candidatos a bomba atómica con patas, aunque nada ni nadie podrá evitar un castañazo nuclear final en la sede de la T.I.A.
Mortadelo y Filemón reciben el encargo del Super de detener al famoso Billy el “Horrendo”, autor del atraco del Banco Jeando. Aunque la misión no despierta el más mínimo interés ... Mortadelo y Filemón reciben el encargo del Super de detener al famoso Billy el “Horrendo”, autor del atraco del Banco Jeando. Aunque la misión no despierta el más mínimo interés en nuestros agentes, dada la corpulencia del interfecto y su proverbial mal genio, pronto se verán involucrados en una persecución interminable, siempre a la caza del dichoso maletín donde Billy esconde el producto de su robo. Su celo profesional les lleva a ganarse la confianza del caco, haciéndose sus cómplices y pasándolas canutas para no ser descubiertos. Lo que llevará a Filemón a situaciones tan deslucidas como la rápida ingestión de uno de sus zapatos, incluido el calcetín de Billy el “Horrendo”.
Cuando Mortadelo y Filemón llegan al despacho del Súper en las oficinas de la T.I.A., se encuentran ante una de las más arriesgadas misiones de su vida: el profesor Bacterio ha p ... Cuando Mortadelo y Filemón llegan al despacho del Súper en las oficinas de la T.I.A., se encuentran ante una de las más arriesgadas misiones de su vida: el profesor Bacterio ha puesto a punto una serie de inventos para facilitar la labor de los agentes, y antes de adoptarlos hace falta alguien valeroso que los pruebe. Muy a su pesar, Mortadelo y Filemón experimentarán los “guantes tenaza”, “el rayo de la segunda dimensión”, “los zapatos antigravitores”... toda una serie de maléficos instrumentos que pondrán a prueba su integridad física y su paciencia.
¿Dónde puede esconder un caco ingenioso diez diamantes producto de un robo? Vicente el “Urraco”, autor del robo de los diamantes de la Gran Duquesa, demuestra ser tan hábil como ... ¿Dónde puede esconder un caco ingenioso diez diamantes producto de un robo? Vicente el “Urraco”, autor del robo de los diamantes de la Gran Duquesa, demuestra ser tan hábil como imaginativo, poniendo a prueba la dudosa perspicacia de nuestros agentes. Así, apremiados por el impaciente Superintendente Vicente, Mortadelo y Filemón buscarán en los lugares más insospechados – incluidas las alcantarillas de la ciudad y los secadores de pelo de señoras -, para finalmente recuperar todos los diamantes, que serán convertidos en harina de tapioca por una apisonadora ante los sorprendidos ojos del agente Mortadelo.
Conmoción en las oficinas de la T.I.A.: ¡la estatua de la libertad va a ser volada por unos terroristas! Hacia Nueva York parten Mortadelo y Filemón para resolver el caso, acompa ... Conmoción en las oficinas de la T.I.A.: ¡la estatua de la libertad va a ser volada por unos terroristas! Hacia Nueva York parten Mortadelo y Filemón para resolver el caso, acompañados muy a su pesar por la pizpireta y dinámica Ofelia. La estancia al otro lado del charco de nuestros agentes, resulta más accidentada de lo deseable. A su regreso, Mortadelo y Filemón tienen que acudir a Valdeburras del Melonar, donde finalmente resolverán el caso comprobando que nada es lo que parece. Ni siquiera la estatua de la libertad.
Al intentar robar en la casa del profesor Bacterio, los cacos dejan involuntariamente en libertad a todos sus animales, a los que previamente el imprevisible profesor había inocu ... Al intentar robar en la casa del profesor Bacterio, los cacos dejan involuntariamente en libertad a todos sus animales, a los que previamente el imprevisible profesor había inoculado un suero de su invención. Mortadelo y Filemón reciben, así, una lista de los desaparecidos, junto con los primeros síntomas advertidos. Para resolver el caso, deberán localizar y atrapar al vampiro celestino que ha perdido su sed de sangre y se ha aficionado al vino, al perro Zacarías cuyos instintos de guardián se han visto cambiados por los de ladrón y a un burro, llamado Mortadelo, que se ha vuelto inteligente y tan solo quiere dedicarse a la lectura de las obras de Darwin.
La famosa Agencia de Técnicos en Investigación Aeroterráquea, más conocida por las siglas T.I.A., vive días de inquietud. El enemigo se entera de todos sus planes con anticipació ... La famosa Agencia de Técnicos en Investigación Aeroterráquea, más conocida por las siglas T.I.A., vive días de inquietud. El enemigo se entera de todos sus planes con anticipación suficiente para desbaratarlos. ¿Quién puede ser el traidor infiltrado en la organización? Mortadelo y Filemón se ocupan del caso, y tenemos así ocasión de conocer al Superintendente Vicente, al agente Bestiajez, a la eficaz y voluminosa Ofelia, al profesor Bacterio, y al mismísimo Excelentísimo Director General..., todos ellos meticulosamente investigados por nuestros agentes para descubrir al culpable.